jueves, 11 de octubre de 2012

MALALA


Ni un año transcurre entre estas dos imágenes: diez meses separan la esperanza del horror. En diciembre del año pasado, Malala recibe un premio de manos del presidente de Paquistán por su lucha a favor del derecho a la educación de las niñas en su país. Hace apenas dos días, un tarado fanático le pega un tiro a bocajarro por el mismo motivo. La chiquilla ha salido bien de la operación, pero no se sabe si podrá estudiar medicina y leyes y dedicarse a la política como es su deseo. Lo que sí sabemos es que los talibanes han asegurado que volverán a intentar acabar con su vida.

Tenemos suerte. Aquí caen mujeres como chinches víctimas de la "violencia de género" (menudo eufemismo); pero no tirotean a las niñas por ir al colegio. En España, la pobreza se está cebando especialmente con las mujeres y es más que habitual que una mujer cobre menos que un hombre por el mismo trabajo; pero no matan a las niñas por ir a la escuela. Tenemos que soportar sentencias humillantes que dictaminan que el hecho de que tu jefe te coja el culo y te proponga dormir juntos una siestecita no es acoso; pero las niñas pueden ir a clase sin miedo a ser asesinadas. Un viejo verde degenerado declara que "las leyes son como las mujeres: están para violarlas"; sin embargo, nuestras alumnas no tienen miedo a la muerte de camino al insituto. Un político fantoche se disculpa por haber colgado en su web un jueguecito para divertirse matando virtualmente a mujeres de veinte maneras distintas diciendo que la culpa es de un colega informático; pero nuestras hijas pueden ir sonriendo al cole sin taparse. Decididamente, tenemos mucha suerte.
¿Hasta cuándo? ¿Cuántas niñas como Malala tienen que ser tiroteadas para que esta barbarie termine? ¿Cuántos gritos hay que dar? ¿Cuántos manifiestos de apoyo hay que firmar? ¿Cuántos 25 de noviembre tenemos que celebrar con luto? ¿A cuántos degenerados hay que perseguir? ¿Cuántas campañas de concienciación? Y hasta que llegue ese momento, si es que llega, ¿cuántas niñas y mujeres se van a quedar en la cuneta?
No soy idiota: sé que ninguna de estas preguntas tiene respuestas. Pero mientras tanto, os lo suplico, no dejemos de gritar.
Desde aquí, donde las mujeres tenemos tanta suerte, enviémosle a Malala un beso y toda la fuerza que ahora  necesita. Lucha, Malala, por vivir y cumplir tus sueños. Pero no arriesgues de nuevo tu vida en el camino. Aleja tus ojos hermosos de las balas de esos bárbaros cobardes.

"Tengo miedo"
El blog de Malala en la BBC

3 comentarios:

Lucía Vicente Chacón dijo...

Leonor, sinceramente me has dejado sin palabras.

Susana Márquez Gallud dijo...

Me parece horrible lo que le ha pasado a esta niña,creo que lo peor no ha sido lo que le han hecho,seguro que se recupera,sino que ha sido por defender sus derechos. Esto nos debería hacer valorar lo que tenemos.

german silva vargas dijo...

Mi niña bonita MALALA eres única entre lo más puro de nuestra humanidad te quiero mucho sigue así y trataremos de copiarte eres lo más hermoso de nuestra naturaleza humana gracias por existir DIOS todopoderoso os ayudará y triunfaras siempre en bien de toda la humanidad.